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Presenta un conjunto de modelos originales que corresponden a diferentes escenarios de comportamiento de precios, tipo de cambio y sistema de ajuste salarial. Concluye que, bajo los supuestos m&#225;s realistas, la indexaci&#243;n basada en el diferencial entre inflaci&#243;n y depreciaci&#243;n de la moneda nacional respecto a la extranjera, sin depurar la volatilidad de las variables, es la m&#225;s adecuada para minimizar la varianza del salario real. Este resultado es confirmado por las estimaciones realizadas para Uruguay. La robustez del mismo debe ser evaluada para escenarios que representen otros comportamientos de las variables. </P><P>Abstract </P><P>This article analyzes the application of two alternative indexation systems for wages established in foreign currency. In particular, evaluates the impact of both on the average level and the variance of the purchasing power of remunerations. It presents a set of original models that correspond to different scenarios of behavior of prices, exchange rate and salary adjustment system. Concludes that, under the most realistic assumptions, the indexation based on the differential between inflation and depreciation of the national currency with respect to the foreign currency, without adjusting for the volatility of the variables, is the most appropriate to minimize the variance of real wages. This result is confirmed by the estimates made for Uruguay. Its robustness must be evaluated for scenarios that represent other behaviors of the variables. </P><P>Palabras Clave </P><P>Indexaci&#243;n salarial, salario real, inflaci&#243;n, tipo de cambio </P><P>Key Words </P><P>Wage indexation, real wage, inflation, exchange rate </P><P>Clasificaci&#243;n JEL: J30, J41 </P><P>Introducci&#243;n </P><P>En Uruguay existe un conjunto de trabajadores cuyas remuneraciones est&#225;n establecidas en moneda extranjera o directamente ligadas a la cotizaci&#243;n de alguna de las mismas. En esta situaci&#243;n se encuentran grupos tan diversos como la pesca (captura), los pr&#225;cticos de puertos, los funcionarios de embajadas y de organismos internacionales, as&#237; como parte de los empleados en el &#225;rea inform&#225;tica, en las agencias internacionales de noticias y en el sector financiero2. Sus empleadores adoptan esta pol&#237;tica salarial a los efectos de acompasar la evoluci&#243;n de los costos con la correspondiente a sus ingresos, en general, ligados tambi&#233;n a una moneda extranjera. De esta forma trasladan toda la volatilidad del tipo de cambio al salario real. Un sistema de indexaci&#243;n adecuado para estas situaciones deber&#237;a orientarse a reducir la variabilidad del poder adquisitivo de los salarios. </P><Footnote><P>2 Las empresas de este sector instaladas en zonas francas establecen sus salarios mayoritariamente en d&#243;lares (Lalanne y Vaillant, 2014). </P><P>3 Los trabajadores del transporte internacional terrestre de carga, as&#237; como los pilotos de l&#237;neas a&#233;reas y de aviaci&#243;n ligera, se encuentran en una situaci&#243;n similar en tanto perciben sus vi&#225;ticos en d&#243;lares mientras que realizan el correspondiente consumo en otras monedas (Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, 2022). </P><P>4 En lo que sigue del texto siempre que se haga referencia a la &#8220;depreciaci&#243;n de la moneda nacional&#8221; debe entenderse respecto a la moneda extranjera en que est&#225;n fijados los salarios y que se contempla tanto la posible depreciaci&#243;n como apreciaci&#243;n de la misma.  </P></Footnote><P>Al momento de dise&#241;ar un sistema de ajuste salarial de este tipo debe tenerse en cuenta la particularidad de que el consumo de los trabajadores se realizar&#225; en una moneda distinta de aquella en que perciben sus remuneraciones3. Por esto, la f&#243;rmula para ajustar los salarios deber&#225; contemplar las dos variables que afectan el poder adquisitivo: la inflaci&#243;n y la depreciaci&#243;n o apreciaci&#243;n de la moneda nacional respecto a la moneda extranjera4. En particular, si el objetivo es estabilizar el poder adquisitivo, los salarios deber&#225;n ser ajustados por el diferencial que se registre entre el incremento de los precios y del tipo de cambio.  </P><P>La literatura econ&#243;mica ha analizado en profundidad el funcionamiento de los diferentes sistemas de ajuste, as&#237; como sus impactos en el poder adquisitivo de los trabajadores, para el caso de salarios establecidos en moneda nacional. Sin embargo, cuando las remuneraciones est&#225;n establecidas en una moneda distinta esta tem&#225;tica tiene otras complejidades que ser&#225;n analizadas en este trabajo.  </P><P>Concretamente, el objetivo de este trabajo es evaluar dos sistemas de indexaci&#243;n alternativos aplicables a los salarios establecidos en moneda extranjera, buscando identificar aquel que permita reducir la varianza del poder adquisitivo de los mismos, sin dejar de considerar sus impactos sobre el nivel medio del salario real. </P><P>El presente art&#237;culo se ordena en seis secciones: luego de la presente introducci&#243;n, en la segunda secci&#243;n se realiza una breve revisi&#243;n de los antecedentes que tiene el tema; en la tercera, se analizan los conceptos b&#225;sicos del ajuste de remuneraciones en moneda extranjera, as&#237; como las particularidades que tiene la introducci&#243;n de una variable relativamente vol&#225;til como el tipo de cambio en la f&#243;rmula de ajuste; en la cuarta secci&#243;n, se presentan diversos modelos que recogen los principales aspectos del tema tratado y que permiten derivar las consecuencias de establecer diferentes f&#243;rmulas de ajuste; en la quinta, se cotejan las conclusiones derivadas de los modelos con los resultados obtenidos para Uruguay; y finalmente, en la &#250;ltima secci&#243;n se resumen las principales conclusiones del trabajo. </P><P>Antecedentes del tema </P><P>La investigaci&#243;n econ&#243;mica ha abordado en profundidad la tem&#225;tica referida a la evoluci&#243;n de los salarios. Principalmente, se ha concentrado en determinar si los mismos se comportan de forma flexible o presentan rigideces. La abundante evidencia emp&#237;rica recolectada hasta el momento sugiere la presencia de fricciones pero difiere en la naturaleza de las mismas. En algunos pa&#237;ses los salarios presentan rigidez a la baja en t&#233;rminos nominales, mientras que en otros muestran rigidez a bajar en t&#233;rminos reales. (Barattieri, Basu y Gottschalk, 2014; Dickens, et al., 2007; Juarez y Cabada, 2018; Messina y Sanz-de-Galdeano 2014). En sentido contrario, estudios recientes aportan evidencia en favor de la flexibilidad nominal de las remuneraciones (Elsby y Solom, 2019). </P><P>Estas investigaciones tambi&#233;n muestran que la rigidez a la baja en t&#233;rminos nominales aumenta en contextos de baja inflaci&#243;n (Juarez y Cabada, 2018), al tiempo que la rigidez real tiende a predominar en pa&#237;ses con mayor grado de sindicalizaci&#243;n. Llamativamente, no se encuentra una asociaci&#243;n entre la resistencia a bajar en t&#233;rminos reales y el grado de indexaci&#243;n de los salarios (Dickens, et al., 2007). </P><P>Los estudios que dan cuenta del grado de indexaci&#243;n de los salarios se limitan a reportar la existencia o no de cl&#225;usulas de este tipo en los diferentes pa&#237;ses, sin brindar informaci&#243;n sobre el grado de cobertura de las mismas (Checchi, Lucifora, Boeri y van Ours, 2002; Checherita-Westphal, 2022; Koester y Grapow, 2021). Esto podr&#237;a explicar la dificultad para encontrar una asociaci&#243;n positiva entre el grado de indexaci&#243;n y la rigidez a la baja de los salarios reales. </P><P>Otro conjunto de investigaciones se ha concentrado en analizar las consecuencias de utilizar diferentes f&#243;rmulas e indicadores para la indexaci&#243;n de ingresos establecidos en moneda nacional, ya sean salarios o jubilaciones. Sus principales conclusiones son: 1) en los sistemas basados en ajustes iguales a la inflaci&#243;n pasada el ingreso real promedio es una funci&#243;n decreciente de la tasa de inflaci&#243;n y creciente de la frecuencia de ajuste (Lopes, 1985); 2) los sistemas que prev&#233;n ajustes inferiores a la inflaci&#243;n pasada no necesariamente conducen a una ca&#237;da del ingreso real promedio, especialmente si logran reducir el ritmo de incremento de los precios; 3) los sistemas en que los ajustes se disparan cada vez que el ingreso real ha descendido debajo de un umbral tienen &#233;xito en estabilizar los salarios o jubilaciones reales (Forteza, 1995); 4) los sistemas de indexaci&#243;n deben ser evaluados en funci&#243;n tanto del ingreso real promedio que arrojan como de la varianza del mismo, particularmente si existe un trade-off entre ambos (Lluberas, 2019). </P><P>En contraste, el an&#225;lisis de la indexaci&#243;n de salarios establecidos en moneda extranjera no ha merecido la debida atenci&#243;n por parte de la literatura econ&#243;mica. Este vac&#237;o puede llevar a que, como ocurri&#243; en Uruguay, predomine un enfoque meramente jur&#237;dico del tema y a que los pronunciamientos de la justicia se realicen sin tener en cuenta sus consecuencias econ&#243;micas.     </P><P>En Uruguay, el tema ya hab&#237;a tenido tratamiento previo pero cobr&#243; notoriedad a partir de la ca&#237;da del d&#243;lar (2004-2008)5 y, especialmente, de la convocatoria a los Consejos de Salarios en 20056. Los </P><Footnote><P>5 El d&#243;lar retrocedi&#243; de 29,4 pesos en enero de 2004 a 19,2 pesos en agosto de 2008. </P><P>6 Los Consejos de Salarios son un &#225;mbito tripartito de negociaci&#243;n salarial y de condiciones de trabajo que existe en Uruguay desde 1943, donde participan trabajadores, patronos y Poder Ejecutivo. Se volvieron a convocar en 2005, luego de una interrupci&#243;n, y posteriormente han funcionado de forma continua hasta la actualidad. </P></Footnote><P>acuerdos salariales alcanzados en este marco preve&#237;an aumentos por rama de actividad para las remuneraciones establecidas en moneda nacional7. No obstante, exist&#237;a un conjunto minoritario de trabajadores que percib&#237;a salarios en moneda extranjera lo que dejaba planteadas al menos dos interrogantes: en primer lugar, &#191;los aumentos acordados en los Consejos de Salarios eran aplicables a los trabajadores con remuneraciones en moneda extranjera?; y en caso afirmativo, en segundo lugar, &#191;cu&#225;l era la f&#243;rmula para implementarlos? </P><Footnote><P>7 El convenio de las Agencias internacionales de noticias puso en la negociaci&#243;n a nivel de empresas los aumentos salariales de los trabajadores que ganaban en d&#243;lares (Mazzuchi, 2009). </P><P> </P></Footnote><P>En respuesta a dichas interrogantes surgieron dos posturas jur&#237;dicas contrapuestas. Por un lado, se encontraban quienes entend&#237;an, desde hace tiempo y con anterioridad a estos eventos, que correspond&#237;a otorgar aumentos a las remuneraciones en moneda extranjera a los efectos de cubrir la brecha que eventualmente surgiera entre el ajuste acordado para las remuneraciones en pesos y la variaci&#243;n de la cotizaci&#243;n de aquella (Pl&#225; Rodr&#237;guez, 1994). Sin embargo, desde esta postura no se suger&#237;a reducir los salarios en d&#243;lares cuando el valor de dicha moneda creciera por encima de los aumentos salariales acordados.  </P><P>Por otro lado, se encontraban quienes entend&#237;an que los ajustes salariales emanados de los Consejos de Salarios no eran aplicables a las remuneraciones en moneda extranjera debido a que estas &#250;ltimas ten&#237;an su propio mecanismo de actualizaci&#243;n derivado del cambiante valor del tipo de cambio. Part&#237;an de un supuesto bastante restrictivo asumiendo expl&#237;citamente que la cotizaci&#243;n de la moneda extranjera aumenta de forma casi permanente. Por esto, consideraban que, de aplicarse los ajustes, los trabajadores recibir&#237;an un doble beneficio y las empresas ver&#237;an afectada su competitividad frente a aquellas que pagaran sus salarios en moneda nacional. En l&#237;nea con esta postura, el Poder Judicial dict&#243; sentencias de primera instancia determinando que los ajustes acordados en los Consejos de Salarios no eran aplicables a las remuneraciones en moneda extranjera (Bentancur, 2008). </P><P>El gobierno se pronunci&#243; sobre el tema en marzo de 2009 determinando que los mencionados ajustes eran aplicables a los salarios en moneda extranjera y estableciendo un procedimiento preciso para aplicarlos. Concretamente, se deb&#237;a ajustar tales remuneraciones por el diferencial registrado, en cada per&#237;odo, entre el porcentaje de aumento acordado en los Consejos de Salarios para los sueldos en pesos y la variaci&#243;n de la cotizaci&#243;n de la moneda extranjera (Direcci&#243;n Nacional de Trabajo, 2009). Si bien el procedimiento no lo establec&#237;a expl&#237;citamente, algunos juristas entendieron que las remuneraciones solo deb&#237;an ser ajustadas si el mencionado factor resultaba positivo (V&#225;squez, 2011). </P><P>Los organismos internacionales con sede en Uruguay, como la Asociaci&#243;n Latinoamericana de Integraci&#243;n (ALADI) y el Mercado Com&#250;n del Sur (MERCOSUR), se vieron inmersos en una problem&#225;tica similar. La ca&#237;da del valor del d&#243;lar determin&#243; que las remuneraciones de sus funcionarios, establecidas en esta moneda, perdieran poder adquisitivo. Esto dio lugar a que el MERCOSUR aprobara un sistema de ajuste salarial (Grupo Mercado Com&#250;n del MERCOSUR, 2012) y a que la ALADI pusiera en marcha una revisi&#243;n anual del comportamiento de la inflaci&#243;n y de la variaci&#243;n del valor del d&#243;lar para, eventualmente, ajustar sus remuneraciones (Comit&#233; de Representantes de la ALADI, 2012). Por su parte, los organismos dependientes de Naciones Unidas ya se encontraban preparados para esta situaci&#243;n al </P><P>disponer de un sistema de ajustes seg&#250;n destino que prev&#233; revisiones peri&#243;dicas de los salarios (Comisi&#243;n de Administraci&#243;n P&#250;blica Internacional, 2005).  </P><P>Estos sistemas introducen algunos aspectos t&#233;cnicos novedosos. En primer lugar, los mecanismos de MERCOSUR y de Naciones Unidas incorporan una partida variable que permite ajustar las remuneraciones, hacia arriba o hacia abajo, sin modificar los salarios b&#225;sicos. De esta forma se le otorga una mayor simetr&#237;a al funcionamiento del sistema, al tiempo que se cuenta con un salario b&#225;sico relativamente estable que sirve de referencia para la toma de decisiones8. En segundo lugar, el sistema de MERCOSUR prev&#233; que a los efectos del c&#225;lculo de la variaci&#243;n del d&#243;lar se comparen los promedios anuales de dicha variable. Esto permite atenuar el impacto de la volatilidad que eventualmente exhiba la misma. </P><Footnote><P>8 En el sistema de Naciones Unidas cuando la partida variable ha crecido significativamente se consolida una parte de la misma como sueldo b&#225;sico. </P><P>9 Una situaci&#243;n particular se presenta cuando la depreciaci&#243;n de la moneda nacional respecto a la extranjera supera a la inflaci&#243;n acumulada desde el &#250;ltimo ajuste, en cuyo caso corresponde reducir los salarios nominales para volver al nivel de salario real establecido como meta. No obstante, debe se&#241;alarse que en algunos sistemas jur&#237;dicos no es posible reducir el salario nominal, por lo que las remuneraciones no sufrir&#225;n modificaci&#243;n hasta el momento que la evoluci&#243;n de las variables as&#237; lo determine. </P></Footnote><P>Conceptos b&#225;sicos sobre la indexaci&#243;n de salarios establecidos en moneda extranjera </P><P>El poder adquisitivo de todas las remuneraciones se ve deteriorado diariamente por efecto del incremento de los precios. Por esto, un sistema de indexaci&#243;n salarial para remuneraciones establecidas en moneda nacional que pretenda recuperar peri&#243;dicamente un determinado nivel de salario real debe ajustar las mismas en un porcentaje igual a la inflaci&#243;n acumulada desde el &#250;ltimo ajuste. </P><P>El poder adquisitivo de las remuneraciones establecidas en moneda extranjera tambi&#233;n sufre la erosi&#243;n provocada por la inflaci&#243;n, pero se ve adicionalmente afectado por las variaciones del tipo de cambio. Si est&#225;n establecidas en d&#243;lares, su poder adquisitivo disminuye cuando la moneda nacional se aprecia respecto a la moneda estadounidense y aumenta cuando la moneda nacional se deprecia respecto al billete verde. </P><P>Como consecuencia de lo anterior, un sistema de indexaci&#243;n salarial para remuneraciones establecidas en moneda extranjera que pretenda volver peri&#243;dicamente a un determinado nivel de salario real debe ajustar los salarios nominales por el diferencial acumulado entre la inflaci&#243;n (&#119868;&#119899;&#119891;) y la depreciaci&#243;n  de la moneda nacional (&#119863;&#119890;&#119901;) desde el momento del &#250;ltimo ajuste (Ecuaci&#243;n 1). &#119865;&#119886;&#119888;&#119905;&#119900;&#119903; &#119889;&#119890; &#119860;&#119895;&#119906;&#119904;&#119905;&#119890;= (1+&#119868;&#119899;&#119891;)(1+&#119863;&#119890;&#119901;)&#8260;           (1) </P><P>Al momento de ajustar los salarios nominales pueden presentarse dos situaciones. Si la moneda nacional se ha depreciado respecto al d&#243;lar, el ajuste de los salarios ser&#225; menor que la inflaci&#243;n pasada, debido a que los mismos ya habr&#225;n recuperado parte del  poder adquisitivo gracias a la valorizaci&#243;n de la moneda estadounidense (Gr&#225;fico 1 Panel A)9. Si por el contrario, la moneda nacional se ha apreciado respecto al d&#243;lar, el ajuste de los salarios ser&#225; superior a la inflaci&#243;n pasada debido a que tendr&#225; que </P><P>compensar, no solamente el efecto del aumento de los precios, sino tambi&#233;n el deterioro del d&#243;lar respecto a la moneda nacional (Gr&#225;fico 1 Panel B).   </P><P> </P><Figure><ImageData src=""/>Fuente: Elaboraci&#243;n propia.Panel APanel BGr&#225;fico 1: Magnitud del Ajuste SalarialAjuste en tAjuste en t+1Salario RealAjuste salarialDepreciaci&#243;nInflaci&#243;nAjuste en tAjuste en t+1Salario RealInflaci&#243;nAjuste Salarial Apreciaci&#243;n</Figure><P>Las dos variables que deben ser consideradas en el c&#225;lculo de los ajustes salariales para remuneraciones establecidas en moneda extranjera tienen un comportamiento bastante diferente. Por un lado, la inflaci&#243;n se mide a trav&#233;s del &#205;ndice de Precios al Consumo (IPC). Este indicador exhibe generalmente una tendencia firme al alza y una moderada volatilidad. Por esto, al momento de calcular la inflaci&#243;n acumulada no existe inconveniente en considerar la variaci&#243;n del IPC entre &#250;ltimo ajuste y el ajuste actual10.  </P><Footnote><P>10 En cada ajuste se dispone de informaci&#243;n del IPC correspondiente al mes anterior. Por esto, en la pr&#225;ctica debe considerarse la variaci&#243;n del IPC desde el &#250;ltimo mes considerado en el ajuste anterior y hasta el &#250;ltimo mes con informaci&#243;n disponible al momento del ajuste actual. </P></Footnote><P>Por el contrario, el tipo de cambio entre la moneda nacional y la extranjera es una variable que se caracteriza por su mayor volatilidad. Por esto, si para el c&#225;lculo de la depreciaci&#243;n acumulada se considera la variaci&#243;n del tipo de cambio entre el momento del &#250;ltimo ajuste y el ajuste actual se podr&#237;a recoger cualquier movimiento al alza o a la baja de car&#225;cter meramente transitorio ocurrido en ambos extremos del per&#237;odo considerado. Una forma de reducir esta volatilidad es calcular en ambos extremos un promedio del tipo de cambio para un per&#237;odo relativamente extenso, un trimestre o un a&#241;o, y posteriormente calcular la variaci&#243;n entre dichos promedios depurados de volatilidad.  </P><P>La f&#243;rmula que se adopte para el c&#225;lculo de la depreciaci&#243;n de la moneda nacional debe ser evaluada a la luz del comportamiento que exhiba el tipo de cambio en el per&#237;odo y en la econom&#237;a que se est&#233; considerando. Se debe adoptar aquella f&#243;rmula que minimice las variaciones del poder adquisitivo de las remuneraciones. Los diferentes modelos que se presentan en la siguiente secci&#243;n pretenden orientar sobre cu&#225;l es la mejor opci&#243;n en cada contexto. </P><P>Los modelos  </P><P>En esta secci&#243;n se presentan un conjunto de modelos que permiten analizar el comportamiento de remuneraciones establecidas en moneda extranjera que son indexadas por el diferencial entre inflaci&#243;n y depreciaci&#243;n de la moneda nacional. El an&#225;lisis se enfoca en cu&#225;l es el poder adquisitivo promedio de los salarios, as&#237; como en su variabilidad bajo diferentes escenarios de comportamiento de las variables relevantes.  </P><P>Modelo I </P><P>En este primer modelo suponemos que los precios (&#119875;&#119905;) y el tipo de cambio (&#119863;&#119905;) entre la moneda nacional y la extranjera crecen a tasas &#945; y &#946;, respectivamente. En ambos casos las variables sufren perturbaciones temporales en torno a su tendencia. Dichas perturbaciones son independientes e id&#233;nticamente distribuidas (iid) con media cero y varianza fija. El supuesto de independencia implica que no est&#225;n correlacionadas temporalmente entre s&#237;. &#119875;&#119905; = &#119890;&#8733;&#119905; + &#8455;&#119905;                            &#8455;&#119905;~ &#119894;&#119894;&#119889; (0,&#120590;&#8455;2)    (2) &#119863;&#119905; = &#119890;&#120573;&#119905; + &#120578;&#119905;                            &#120578;&#119905;~ &#119894;&#119894;&#119889; (0,&#120590;&#120578;2)   (3) </P><P>Los salarios son establecidos, en moneda extranjera, en el primer per&#237;odo (&#119905;=1), pero con informaci&#243;n disponible hasta el per&#237;odo base (&#119905;=0). Posteriormente, son ajustados todos los per&#237;odos por el diferencial acumulado entre la inflaci&#243;n y la depreciaci&#243;n de la moneda nacional desde el per&#237;odo base hasta el previo a cada ajuste. De esta forma, los salarios en moneda extranjera (&#119904;&#119905;), definidos por conveniencia como la unidad (1) para el per&#237;odo uno, se comportar&#225;n de acuerdo a la siguiente expresi&#243;n: &#119904;&#119905;   = &#119875;&#119905;&#8722;1&#119875;0&#8260;&#119863;&#119905;&#8722;1&#119863;0&#8260;     (4) </P><P>El salario real (&#119886;&#119905;), o poder adquisitivo de los salarios medido en moneda nacional, se obtiene de multiplicar las remuneraciones en moneda extranjera por el &#237;ndice del tipo de cambio corriente y luego dividir el resultado por el &#237;ndice de precios tambi&#233;n corriente: &#119886;&#119905;=&#119904;&#119905;&#8727; (&#119863;&#119905;  &#119863;0&#8260;)(&#119875;&#119905;  &#119875;0&#8260;)   (5) </P><P>Sustituyendo las ecuaciones 2, 3 y 4 en la 5, y tomando logaritmos se obtiene una expresi&#243;n simplificada y resumen de los determinantes del poder adquisitivo de las remuneraciones en cada per&#237;odo:  &#119871;&#119899;(&#119886;&#119905;)= &#8722;&#120572;+ &#120573;&#8722; &#8455;&#119905;+ &#8455;&#119905;&#8722;1+ &#120578;&#119905;&#8722; &#120578;&#119905;&#8722;1   (6) </P><P>La esperanza y la varianza de la expresi&#243;n anterior son, respectivamente: &#119864;[&#119871;&#119899;(&#119886;&#119905;)]=&#8722;&#120572;+ &#120573;      (7) &#119881;&#119886;&#119903;[&#119871;&#119899;(&#119886;&#119905;)]=2 (&#120590;&#8455;2+ &#120590;&#120578;2 )    (8) </P><P>La ecuaci&#243;n 7 recoge la conocida relaci&#243;n entre salario real e inflaci&#243;n, aunque la misma se modifica levemente para remuneraciones establecidas en moneda extranjera. En este caso, el poder adquisitivo de las mismas depende negativamente de la tasa de inflaci&#243;n y positivamente de la tasa de depreciaci&#243;n </P><P>de la moneda nacional. En este modelo, dicha relaci&#243;n se deriva de que el ajuste de las remuneraciones se realiza teniendo en cuenta los precios y el tipo de cambio de un per&#237;odo anterior al que el salario es gastado por el trabajador. En la pr&#225;ctica esta relaci&#243;n se vincula al hecho de que el salario es gastado durante todo un per&#237;odo en el cual los precios siguen subiendo.  </P><P>A su vez, la varianza del salario real depender&#225; positivamente de la varianza que exhiban los precios y el tipo de cambio, lo que se muestra en la ecuaci&#243;n 8. En particular, se observa que el efecto de ambas varianzas es doble debido a que inciden tanto las perturbaciones que sufren las variables en el per&#237;odo que se tiene en cuenta para la determinaci&#243;n del ajuste, como en el momento en que se gasta el ingreso. </P><P>Modelo II </P><P>En este modelo alternativo se supone que los precios y el tipo de cambio tienen igual comportamiento que en el modelo anterior. A su vez, las remuneraciones establecidas en moneda extranjera son ajustadas todos los per&#237;odos por el diferencial acumulado entre la inflaci&#243;n y la depreciaci&#243;n de la moneda nacional, pero con una f&#243;rmula que intenta eliminar la volatilidad de los precios y del tipo de cambio. Concretamente se calcula un promedio de los precios y del tipo de cambio en un per&#237;odo suficientemente largo previo a cada ajuste y se los compara con un promedio igualmente extenso finalizado en el per&#237;odo base. De esta forma los salarios, expresados en moneda extranjera, se comportar&#225;n de acuerdo a la siguiente expresi&#243;n: &#119904;&#119905;=[&#8719;    &#119875;&#119894;&#119863;&#119894;&#8260;&#119894;=&#119905;&#8722;1&#119894;=&#119905;&#8722;&#119896;&#8719;   &#119875;&#119894;&#119863;&#119894;&#8260;&#119894;=0&#119894;=&#8722;&#119896;+1]1&#119896;&#8260;        (4&#8242;) </P><P>Es posible demostrar que cuando la extensi&#243;n del per&#237;odo sobre el cual se toman los promedios crece infinitamente el salario ser&#225; igual a lo siguiente: lim&#119896;&#8594;&#8734;&#119904;&#119905;=&#119890;(&#120572;&#8722;&#120573;)(&#119905;&#8722;1)         (9) </P><P>Utilizando la ecuaci&#243;n anterior y realizando las mismas sustituciones que en el modelo precedente se puede despejar una expresi&#243;n simplificada de los determinantes del poder adquisitivo de las remuneraciones en cada per&#237;odo: &#119871;&#119899;(&#119886;&#119905;)= &#8722;&#120572;+ &#120573;&#8722; &#8455;&#119905;+ &#120578;&#119905; +  &#8455;0&#8722; &#120578;0         (6&#180;) </P><P>La ecuaci&#243;n 6&#180; muestra que la consideraci&#243;n de promedios extensos para el c&#225;lculo de la inflaci&#243;n y de la depreciaci&#243;n de la moneda nacional permite eliminar parte del efecto de la volatilidad de las series sobre el poder adquisitivo, excepto aquella que se vincula con el per&#237;odo en que el salario es gastado por el trabajador.  </P><P>Tomando la esperanza y la varianza de la expresi&#243;n anterior se obtiene: &#119864;[&#119871;&#119899;(&#119886;&#119905;)]=&#8722;&#120572;+ &#120573;   +  &#8455;0&#8722; &#120578;0      (7&#180;) &#119881;&#119886;&#119903;[&#119871;&#119899;(&#119886;&#119905;)]=   &#120590;&#8455;2+ &#120590;&#120578;2     (8&#180;) </P><P>Como se observa en la ecuaci&#243;n 7&#180;, la esperanza del poder adquisitivo var&#237;a con la nueva f&#243;rmula de ajuste. La misma depende negativamente de la inflaci&#243;n y positivamente de la depreciaci&#243;n de la moneda nacional, como en el caso anterior, pero inciden adicionalmente los apartamientos respecto a la tendencia que sufrieron las dos variables relevantes en el per&#237;odo base. En la medida que los ajustes salariales se realizan de acuerdo a los comportamientos tendenciales de los precios y del tipo de cambio, no contemplan, por ejemplo, que una perturbaci&#243;n positiva de los precios en el per&#237;odo base dar&#225; lugar a que en el mediano plazo los mismos crezcan menos y vuelvan a su tendencia, lo que mejorar&#225; el poder adquisitivo de los salarios. Por lo mismo, pero en sentido contrario, afectar&#225; una perturbaci&#243;n del tipo de cambio en el per&#237;odo base. </P><P>Por su parte, la varianza disminuye a la mitad, porque se ha eliminado gran parte de la volatilidad de las series, permaneciendo solamente la vinculada al per&#237;odo en que se gasta el ingreso (ecuaci&#243;n 8&#180;). </P><P>Modelo III </P><P>El supuesto adoptado en los dos modelos anteriores respecto a que las perturbaciones que sufren los precios y el tipo de cambio no est&#225;n correlacionadas temporalmente, comport&#225;ndose como un &#8220;ruido blanco&#8221;, es al menos cuestionable. En ciertos contextos los apartamientos que exhiben estas variables respecto de sus respectivas tendencias muestran un cierto grado de inercia, de lo cual se deriva que las perturbaciones est&#225;n correlacionadas temporalmente (Wooldridge, 2010).  </P><P>A los efectos de recoger el comportamiento mencionado, en este tercer modelo se retoman todos los supuestos adoptados en el primero con la &#250;nica diferencia de que se supone que las perturbaciones que sufren los precios y el tipo de cambio en torno a sus respectivas tendencias est&#225;n correlacionadas temporalmente, siguiendo procesos autorregresivos de orden uno. A su vez, las perturbaciones de estos procesos son variables independientes e id&#233;nticamente distribuidas con media cero y varianza fija: &#8455;&#119905; = &#120582; &#8455;&#119905;&#8722;1  + &#120574;&#119905;                     0&lt;&#120582;&lt;1 ,                     &#120574;&#119905;~ &#119894;&#119894;&#119889; (0,&#120590;&#120574;2)            (10)      &#120578;&#119905; = &#120588; &#120578;&#119905;&#8722;1  + &#120579;&#119905;                      0&lt;&#120588;&lt;1 ,                  &#120579;&#119905;~ &#119894;&#119894;&#119889; (0,&#120590;&#120579;2)           (11) </P><P>En la medida en que se mantienen los restantes supuestos y que las remuneraciones son ajustadas todos los per&#237;odos de acuerdo al diferencial acumulado entre inflaci&#243;n y depreciaci&#243;n de la moneda nacional, sin eliminar previamente su volatilidad, las ecuaciones que se derivan para el poder adquisitivo y su esperanza resultan id&#233;nticas a las correspondientes al primer modelo: &#119871;&#119899;(&#119886;&#119905;)= &#8722;&#120572;+ &#120573;&#8722; &#8455;&#119905;+ &#8455;&#119905;&#8722;1+ &#120578;&#119905;&#8722; &#120578;&#119905;&#8722;1   (6&#180;&#180;) &#119864;[&#119871;&#119899;(&#119886;&#119905;)]=&#8722;&#120572;+ &#120573;      (7&#180;&#180;) </P><P>No obstante, cambia la expresi&#243;n de la varianza del logaritmo del poder adquisitivo y resulta de la siguiente forma: </P><P>&#119881;&#119886;&#119903;[&#119871;&#119899;(&#119886;&#119905;)]=2 [&#120590;&#120574;2 (1+&#120582;) + &#120590;&#120579;2 (1+&#120588;)]     (8&#180;&#180;) </P><P>Por tanto, la variabilidad que exhibir&#225; el poder adquisitivo depender&#225; directamente de la varianza que registren las perturbaciones de los procesos autorregresivos correspondientes a los precios y al tipo de cambio11, pero tambi&#233;n depender&#225; negativamente del grado de correlaci&#243;n temporal que muestren las perturbaciones. En efecto, cuanto m&#225;s demoren el tipo de cambio y los precios en retornar a sus respectivas tendencias luego de una perturbaci&#243;n, m&#225;s estabilizador para el salario real ser&#225; ajustar las remuneraciones con base en los niveles, apartados de sus respectivas tendencias, que registren las dos series en el per&#237;odo previo al ajuste, dado que los mismos se perpetuar&#225;n por un tiempo.  </P><Footnote><P>11 La varianza de las perturbaciones de los precios y del tipo de cambio se pueden expresar como &#120590;&#8455;2=&#120590;&#120574;21&#8722;&#120582;2  y &#120590;&#120578;2=&#120590;&#120579;21&#8722;&#120588;2, respectivamente. </P><P> </P></Footnote><P>Modelo IV </P><P>Este cuarto modelo recoge el supuesto de que las perturbaciones de las variables est&#225;n correlacionadas temporalmente, as&#237; como todos los dem&#225;s del modelo anterior, con la salvedad de que en este caso se asume que las remuneraciones son ajustadas con la f&#243;rmula que intenta eliminar la volatilidad de los precios y del tipo de cambio, ya presentada en el modelo II  (ecuaci&#243;n 4&#180;). </P><P>Realizando las mismas sustituciones que en los casos anteriores se llega a expresiones del logaritmo del poder adquisitivo y de su esperanza id&#233;nticas a las correspondientes al modelo II: &#119871;&#119899;(&#119886;&#119905;)= &#8722;&#120572;+ &#120573;&#8722; &#8455;&#119905;+ &#120578;&#119905; +  &#8455;0&#8722; &#120578;0       (6&#180;&#180;&#180;) &#119864;[&#119871;&#119899;(&#119886;&#119905;)]=&#8722;&#120572;+ &#120573;  + &#8455;0&#8722; &#120578;0    (7&#180;&#180;&#180;) </P><P>Sin embargo, la expresi&#243;n de la varianza cambia y resulta igual a: &#119881;&#119886;&#119903;[&#119871;&#119899;(&#119886;&#119905;)]=&#120590;&#120574;2 (1&#8722;&#120582;2) + &#120590;&#120579;2 (1&#8722;&#120588;2)        (8&#180;&#180;&#180;) </P><P>Como se observa, en este caso la varianza del salario real depende positivamente del grado de correlaci&#243;n temporal que registren las perturbaciones de los precios y del tipo de cambio. En efecto, el ajuste de las remuneraciones en base a los valores tendenciales de inflaci&#243;n y depreciaci&#243;n de la moneda nacional no tiene en cuenta las perturbaciones que sufren ambas series en el per&#237;odo previo al mismo, provocando as&#237; una variaci&#243;n del poder adquisitivo, que ser&#225; mayor cuanto m&#225;s perdurables sean aquellas.  </P><P>Modelo V </P><P>Una forma de dotar de mayor realismo a los modelos antes presentados consiste en levantar el supuesto de independencia entre precios y tipo de cambio. Con esa orientaci&#243;n, este modelo retoma los </P><P>supuestos considerados en el Modelo III (ecuaciones 2, 3, 4, 5 y 11) pero incorpora una modificaci&#243;n en el comportamiento de las perturbaciones que sufren los precios respecto a su tendencia introduciendo el siguiente mecanismo de pass-through del tipo de cambio a precios: &#8455;&#119905; = &#120587; &#120578;&#119905;  + &#120574;&#119905;                     0&lt;&#120587;&lt;1 ,                     &#120574;&#119905;~ &#119894;&#119894;&#119889; (0,&#120590;&#120574;2)            (10&#180;)     </P><P>Se puede demostrar que la esperanza y la varianza del logaritmo del poder adquisitivo de los salarios son iguales a: &#119864;[&#119871;&#119899;(&#119886;&#119905;)]=&#8722;&#120572;+ &#120573;      (7&#180;&#180;&#180;&#180;) &#119881;&#119886;&#119903;[&#119871;&#119899;(&#119886;&#119905;)]= 2 [&#120590;&#120574;2+(1&#8722;&#120587;)2(1+&#120588;) &#120590;&#120579;2 ]       (8&#180;&#180;&#180;&#180;) </P><P>De los resultados anteriores se desprende que la esperanza resulta igual a la correspondiente a los Modelos I y III, al tiempo que la varianza depende negativamente del nivel de correlaci&#243;n temporal que exhiban las perturbaciones que sufre el tipo de cambio y del grado de pass-through.  </P><P>Modelo VI </P><P>Este modelo retoma los supuestos considerados en el Modelo IV (ecuaciones 2, 3, 4&#8217;, 5 y 11) e incorpora el mecanismo de pass-through previsto en la ecuaci&#243;n 10&#180;. </P><P>Se puede demostrar que: &#119864;[&#119871;&#119899;(&#119886;&#119905;)]=&#8722;&#120572;+ &#120573;  + &#8455;0&#8722; &#120578;0    (7&#180;&#180;&#180;&#180;&#180;) &#119881;&#119886;&#119903;[&#119871;&#119899;(&#119886;&#119905;)]= &#120590;&#120574;2+  (1&#8722;&#120587;)2(1&#8722;&#120588;2)  &#120590;&#120579;2       (8&#180;&#180;&#180;&#180;&#180;) </P><P>De estas ecuaciones se desprende que la esperanza del poder adquisitivo de los salarios resulta id&#233;ntica a la correspondiente a los Modelos II y IV, al tiempo la varianza aumenta con el nivel de correlaci&#243;n temporal que exhiban las perturbaciones que sufre el tipo de cambio y depende negativamente del grado de pass-through. </P><P>Comparaci&#243;n de los modelos </P><P>En la Tabla 1 se presentan los principales resultados derivados los diferentes modelos antes analizados. A los efectos de evaluar los dos sistemas de indexaci&#243;n propuestos corresponde realizar la comparaci&#243;n entre modelos que supongan un mismo comportamiento de las variables relevantes (I con II, III con IV y V con VI). </P><P>En el caso en que las variables relevantes &#8211;precios y tipo de cambio- se comportan como una tendencia m&#225;s un ruido blanco (Modelos I y II), se observa que la eliminaci&#243;n de la volatilidad de las series para el c&#225;lculo del ajuste tiene dos consecuencias sobre el poder adquisitivo de los salarios: por un lado, </P><P>introduce el efecto que tienen las perturbaciones del per&#237;odo base sobre el nivel promedio; y por otro, reduce la varianza del mismo. Mientras el primer efecto no es deseable, el segundo claramente s&#237;. </P><P> </P><Figure><ImageData src=""/>EsperanzaVarianzaISin eliminar volatilidad de las seriesIIEliminando volatilidad de las seriesIIISin eliminar volatilidad de las seriesIVEliminando volatilidad de las seriesVSin eliminar volatilidad de las seriesVIEliminando volatilidad de las seriesFuente: Elaboraci&#243;n propia en base a los resultados derivados de los modelos.Tendencia m&#225;s perturbaciones correlacionadas temporalmente y pass-throughTendencia m&#225;s perturbaciones incorrelacionadas temporalmenteTendencia m&#225;s perturbaciones correlacionadas temporalmenteTabla 1Resumen de los resultados derivados de los modelos I a VIModeloComportamiento de las variables: precios y tipo de cambioAjuste de los salariosPoder adquisitivo de los salarios</Figure><P>Cuando las perturbaciones que sufren los precios y el tipo de cambio en torno a sus respectivas tendencias est&#225;n correlacionadas temporalmente (Modelos III y IV) la eliminaci&#243;n de la volatilidad de las series para la determinaci&#243;n del ajuste tambi&#233;n introduce el efecto de las perturbaciones del per&#237;odo base sobre el nivel promedio del poder adquisitivo, al tiempo que tiene un efecto ambiguo sobre la varianza del mismo. No obstante, se desprende de las f&#243;rmulas que cuanto mayor sea la correlaci&#243;n de las perturbaciones m&#225;s probable es que la varianza del poder adquisitivo aumente cuando se elimina la volatilidad de las series para el c&#225;lculo del ajuste. </P><P>Por &#250;ltimo, cuando las perturbaciones que sufre el tipo de cambio est&#225;n correlacionadas temporalmente y existe un traspaso de las mismas a precios (Modelos V y VI), adem&#225;s de confirmarse las dos conclusiones antes mencionadas, se observa que el mecanismo de pass-through opera como un reductor de la varianza del poder adquisitivo. </P><P>Aplicaci&#243;n al caso de Uruguay 2003-202212 </P><Footnote><P>12 Las estimaciones incluyen cifras hasta julio de 2022. </P><P>13 La estimaci&#243;n del par&#225;metro de autocorrelaci&#243;n de los residuos muestra que el mismo es elevado y significativo en ambos per&#237;odos: &#955; = 0,88 en 2003-2012 y &#955; = 0,80 en 2013-2022. </P><P> </P></Footnote><P>En esta secci&#243;n se ponen a prueba los resultados que arrojan los modelos antes desarrollados. En primer lugar, se simula el comportamiento que habr&#237;an registrado las remuneraciones en d&#243;lares en Uruguay durante los &#250;ltimos veinte a&#241;os en caso de aplicarse los diferentes sistemas de ajuste salarial propuestos. En segundo lugar, se calcula la media y la varianza del poder adquisitivo de las mismas, y se realizan las comparaciones correspondientes entre los diversos sistemas.   </P><P>Previamente, corresponde analizar el comportamiento que han registrado los precios y el tipo de cambio en este pa&#237;s, durante el per&#237;odo 2003-2022, a los efectos de identificar cu&#225;les de los Modelos antes presentados reflejan o se aproximan m&#225;s a la realidad de Uruguay y, por tanto, cu&#225;les de &#233;stos ser&#225;n puestos a prueba mediante los c&#225;lculos. </P><P>Los precios al consumo en Uruguay han exhibido una tendencia firme al crecimiento durante el per&#237;odo analizado. En los primeros diez a&#241;os aumentaron a un ritmo de 7,2% anual y, posteriormente, en los &#250;ltimos diez se aceleraron levemente a una tasa de 8,2% anual (Gr&#225;fico 2 Panel A). Los apartamientos respecto de dichas tendencias no siguieron un comportamiento de &#8220;ruido blanco&#8221; sino que, por el contrario, muestran un elevado grado de correlaci&#243;n temporal13. Esto significa que cuando los precios se ubicaron en un determinado mes por encima o por debajo de su tendencia de largo plazo dicho apartamiento se perpetu&#243; por varios meses (Gr&#225;fico 2 Panel B).  </P><P> </P><Figure><ImageData src=""/>Fuente: Elaboraci&#243;n propia en base a informaci&#243;n del Instituto Nacional de Estad&#237;stica.Gr&#225;fico 2: &#205;ndice de Precios del Consumo, Diciembre 2010 = 100Panel APanel B05010015020025030020032004200520062007200820092010201120122013201420152016201720182019202020212022IPCTendencia-6-4-2024620032004200520062007200820092010201120122013201420152016201720182019202020212022Residuos respecto a la tendencia</Figure><P>Por su parte, el tipo de cambio nominal, pesos por d&#243;lar, exhibi&#243; dos tendencias marcadamente diferentes durante el per&#237;odo analizado. En los primeros diez a&#241;os cay&#243; a un ritmo de 4,1% anual, al tiempo que en los &#250;ltimos diez creci&#243; al 8,8% anual (Gr&#225;fico 3 Panel A). En este caso, los apartamientos </P><P>respecto de dichas tendencias son a&#250;n m&#225;s notorios que en el anterior y tambi&#233;n muestran un elevado grado de correlaci&#243;n temporal14 (Gr&#225;fico 3 Panel B). </P><Footnote><P>14 El par&#225;metro de autocorrelaci&#243;n de los residuos tambi&#233;n es elevado y significativo: &#961; = 0,93 en 2003-2012 y &#961; = 0,96 en 2013-2022.  </P></Footnote><P> </P><Figure><ImageData src=""/>Fuente: Elaboraci&#243;n propia en base a informaci&#243;n del Instituto Nacional de Estad&#237;stica.Gr&#225;fico 3: Tipo de cambio, pesos por d&#243;larPanel APanel B0102030405020032004200520062007200820092010201120122013201420152016201720182019202020212022Tipo de cambioTendencia-8-6-4-2024620032004200520062007200820092010201120122013201420152016201720182019202020212022Residuos respecto a la tendencia</Figure><P>Respecto a la relaci&#243;n entre ambas variables en Uruguay, la evidencia emp&#237;rica respalda la existencia de un traspaso de tipo de cambio a precios, aunque la velocidad del mismo se haya debilitado a partir de mediados de la d&#233;cada del noventa. A su vez, se observa que el pass-through crece con el nivel de inflaci&#243;n y la brecha del producto, al tiempo que es menor en episodios de apreciaci&#243;n cambiaria y en reg&#237;menes de flotaci&#243;n del tipo de cambio (Gianelli, 2012). </P><P>El an&#225;lisis del comportamiento de las dos variables relevantes &#8211;precios al consumo y tipo de cambio- sugiere que los modelos que reflejan m&#225;s fielmente la realidad de Uruguay en el per&#237;odo analizado son aquellos que suponen una correlaci&#243;n temporal de las perturbaciones (Modelo III, IV, V y VI). Por tanto, &#233;stos ser&#225;n los Modelos que ser&#225;n puestos a prueba mediante los c&#225;lculos, para lo cual se distinguir&#225;n dos per&#237;odos (2003-2012 y 2013-2022), tal como sugieren las diferentes tendencias que exhiben las variables. </P><P>Seguidamente se procedi&#243; a simular la evoluci&#243;n mensual que habr&#237;a registrado el poder adquisitivo de los salarios establecidos en d&#243;lares en Uruguay en caso de haberse aplicado los diferentes sistemas de ajuste salarial propuestos en los dos per&#237;odos mencionados. Por un lado, se utilizaron ajustes salariales basados en el diferencial acumulado entre la inflaci&#243;n y la depreciaci&#243;n de la moneda nacional respecto al d&#243;lar entre el per&#237;odo base -diciembre de 2003 o 2013- y el mes previo a cada ajuste; este sistema es id&#233;ntico al representado por los Modelos III y V. Por otro lado, se aplicaron ajustes salariales basados en el diferencial entre inflaci&#243;n y depreciaci&#243;n de la moneda nacional respecto al d&#243;lar pero eliminando previamente la volatilidad de las series mediante dos m&#233;todos alternativos: en el primero, similar al representado por los Modelos IV y VI, se utilizaron los promedios de doce meses de las series; y en el segundo, id&#233;ntico al representado por los Modelos IV y VI, se utilizaron las tendencias temporales estimadas para ambos per&#237;odos. Los tres sistemas se aplicaron con frecuencia de ajuste mensual, semestral y anual, a los efectos de evaluar la sensibilidad de los resultados a este aspecto. </P><P>Corresponde se&#241;alar que estos c&#225;lculos se apartan del comportamiento que efectivamente registr&#243; el poder adquisitivo de los salarios en d&#243;lares de los diversos grupos de trabajadores. En efecto, cabe </P><P>recordar que algunos de ellos no recibieron ajustes regularmente, otros recibieron los aumentos acordados en los Consejos de Salarios y los menos contaban con un sistema de indexaci&#243;n propio15, con sus particularidades, por lo que la evoluci&#243;n de las remuneraciones en d&#243;lares difiri&#243; en todos los casos de las previstas en los diferentes modelos.  </P><Footnote><P>15 Los sistemas de indexaci&#243;n autom&#225;ticos que existieron durante este per&#237;odo fueron los de MERCOSUR, Naciones Unidas y el correspondiente a los pr&#225;cticos (Poder Ejecutivo del Uruguay, 1986). </P><P>16 Las cifras citadas en esta secci&#243;n refieren a la frecuencia mensual de ajuste de salarios. </P></Footnote><P>En la Tabla 2 se presentan los resultados de los c&#225;lculos correspondientes a la media y a la varianza del poder adquisitivo de las remuneraciones en d&#243;lares bajo los diferentes sistemas y frecuencias de indexaci&#243;n. Los valores que se pueden comparar directamente con los resultados pronosticados por los modelos son aquellos estimados aplicando ajustes salariales de frecuencia mensual, tanto sin eliminar la volatilidad de las series como utilizando las tendencias temporales para los mismos.  </P><P>De los resultados se desprenden tres constataciones principales que confirman las predicciones de los modelos. En primer lugar, corresponde destacar que cuando los ajustes se realizan sin eliminar la volatilidad de las series el poder adquisitivo promedio de los salarios equivale, tal como lo predicen los Modelos III y V, a la diferencia entre las tasas de depreciaci&#243;n de la moneda nacional respecto al d&#243;lar y de inflaci&#243;n. En el primer per&#237;odo ambos efectos van en el mismo sentido (-0.004 - 0.006 = -0.10)16 debido a que la moneda nacional se apreci&#243;, al tiempo que en el segundo van en sentido contrario y se compensan totalmente  (+0.007 &#8211; 0.007 = 0.000) como consecuencia de que la moneda nacional  se depreci&#243;. A su vez, cuando la frecuencia de los ajustes salariales es menor &#8211;semestral o anual- se amplifica el efecto negativo de la inflaci&#243;n y de la apreciaci&#243;n sobre el poder adquisitivo.  </P><P> </P><Figure><ImageData src=""/>PromedioVarianzaNo-0.0100.001Promedio 12 meses-0.0610.004Tendencia-0.0780.004No-0.0440.004Promedio 12 meses-0.0810.006Tendencia-0.1220.005No-0.0710.004Promedio 12 meses-0.1100.008Tendencia-0.1290.005No0.0000.000Promedio 12 meses-0.0180.003Tendencia0.0350.004No-0.0060.002Promedio 12 meses-0.0160.005Tendencia0.0230.005No-0.0030.004Promedio 12 meses-0.0120.006Tendencia0.0260.005Fuente: Elaboraci&#243;n en base a estimaciones propias.AnualS&#237;Tabla 2Promedio y varianza del poder adquisitivo de los salariosPer&#237;odo 2003-2012Per&#237;odo 2013-2022MensualS&#237;(en logaritmos)MensualS&#237;SemestralS&#237;AnualS&#237;Frecuencia de los ajustes salarialesAjuste de los salarios: eliminando (s&#237; o no) la volatilidad de las seriesPoder adquisitivo de los salariosSemestralS&#237;</Figure><P>En segundo lugar, puede observarse que cuando los ajustes se determinan eliminando la volatilidad de las series el poder adquisitivo promedio de los salarios cambia significativamente, tal como lo predicen los Modelos IV y VI, por efecto de la elecci&#243;n del per&#237;odo base. En el primer per&#237;odo se deteriora notoriamente (de -0.010 a -0.078) debido a que el tipo de cambio en el per&#237;odo base se encontraba muy por encima de su tendencia (0.068), al tiempo que los precios se ubicaban sobre la misma. Por el contrario, en el segundo per&#237;odo mejora moderadamente (de 0.000 a 0.035) debido a que en el per&#237;odo base el tipo de cambio se encontraba muy por debajo de su tendencia (-0.046) pero los precios se ubicaban tambi&#233;n por debajo de la misma (-0.011). Cabe agregar que la magnitud de estos cambios del poder adquisitivo promedio es similar cuando var&#237;a la frecuencia de  los ajustes. </P><P>En tercer lugar, se observa que la varianza del poder adquisitivo aumenta significativamente cuando los ajustes se calculan eliminando la volatilidad de las series. Tal como se desprende de la comparaci&#243;n (Modelo III versus IV y Modelo V versus VI), en tanto que los apartamientos de las series respecto de sus respectivas tendencias exhiben cierto grado de inercia, los ajustes calculados utilizando las series brutas, </P><P>sin depuran su volatilidad, logran estabilizar en mayor medida el poder adquisitivo de los salarios17. No obstante, esta diferencia en la magnitud de las varianzas se reduce notoriamente cuando disminuye la frecuencia de los ajustes. </P><Footnote><P>17 El valor de las varianzas se ajusta aproximadamente al que predice el modelo IV en la medida en que las estimaciones de los otros par&#225;metros son: &#120590;&#120574;2=0.000022 &#119910; &#120590;&#120579;2=0.00056 para 2003-2012; y &#120590;&#120574;2=0.000036 &#119910; &#120590;&#120579;2=0.00048 para 2013-2022. </P><P> </P></Footnote><P> Conclusiones </P><P>Un sistema de indexaci&#243;n salarial debe tener como objetivo prioritario reducir la volatilidad  del poder adquisitivo de las remuneraciones. En particular, cuando los salarios est&#225;n establecidos en moneda extranjera la forma de restablecer peri&#243;dicamente un determinado nivel de poder adquisitivo consiste en ajustar los mismos de acuerdo con el diferencial registrado entre la inflaci&#243;n y la depreciaci&#243;n de la moneda nacional respecto a la extranjera. </P><P>Si bien la f&#243;rmula de c&#225;lculo de los ajustes parece estar precisamente determinada en funci&#243;n de las dos variables mencionadas su implementaci&#243;n pr&#225;ctica abre ciertos interrogantes. La necesidad de contemplar la evoluci&#243;n de una variable relativamente vol&#225;til como el tipo de cambio, adem&#225;s de los precios, plantea la duda sobre la conveniencia, o no, de depurar las series estad&#237;sticas de su volatilidad. Este trabajo se orienta a responder esta pregunta y demuestra que, desde un punto de vista te&#243;rico, no existe una &#250;nica respuesta correcta, sino que la misma depender&#225; de cual sea el comportamiento que exhiban las variables en la realidad concreta que se est&#225; analizando.   </P><P>Cuando los distanciamientos de las variables respecto de sus respectivas tendencias no muestren inercia, y se parezcan m&#225;s a un &#8220;ruido blanco&#8221;, ser&#225; conveniente calcular los ajustes de salarios utilizando las series depuradas de volatilidad. No obstante, en este caso deber&#225; tenerse la precauci&#243;n de escoger un per&#237;odo base que haya registrado niveles de tipo de cambio y precios normales, o pr&#243;ximos a sus respectivas tendencias, debido a que dicha elecci&#243;n tendr&#225; efectos duraderos sobre el nivel medio del salario real. </P><P>Si por el contrario, tal como ocurre en la mayor&#237;a de los casos, los alejamientos de las variables respecto de sus respectivas tendencias muestran cierto grado de inercia, ser&#225; conveniente ajustar los salarios de acuerdo con un c&#225;lculo de la inflaci&#243;n y de la depreciaci&#243;n de la moneda nacional que no depure previamente la volatilidad de las series estad&#237;sticas. En este caso, no existir&#225; un efecto duradero derivado de la elecci&#243;n del per&#237;odo base sobre el nivel medio del salario real, debido a que los apartamientos que exhiban las variables respecto de su tendencia, tanto en el per&#237;odo base como en oportunidad de los ajustes, ser&#225;n corregidos por medio del sistema de indexaci&#243;n. </P><P>La existencia de un mecanismo de pass-through del tipo de cambio a precios opera como un estabilizador parcial y autom&#225;tico del poder adquisitivo de las remuneraciones establecidas en moneda extranjera. Las conclusiones antes presentadas, relativas al impacto de los dos sistemas de indexaci&#243;n sobre el nivel medio y la varianza del salario real, no se ver&#225;n alteradas por la existencia de un traspaso de este tipo, cualquiera sea la magnitud del mismo.    </P><P>Las conclusiones que arroja este trabajo, sustentadas en modelos te&#243;ricos y en estimaciones emp&#237;ricas, resultan v&#225;lidas tanto en per&#237;odos de apreciaci&#243;n como de depreciaci&#243;n de la moneda nacional respecto a la extranjera. Sin perjuicio de esto, la robustez de las mismas debe ser evaluada considerando otros escenarios de comportamiento de precios y tipo de cambio, as&#237; como otros mecanismos de pass-through m&#225;s complejos. </P><P>Referencias </P><P>Barattieri, A., Basu, S., y Gottschalk, P. (2014). Some evidence on the importance of sticky wages. American Economic Journal: Macroeconomics, 6(1), 70-101. 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